18 abril 2010

Bar Noviciado ¿la mejor oreja plancha de Madrid?

Madre mía...en cosa de dos días y de otra mano amiga he conocido otra meca madrileña del cañeo. He pasado multitud de veces por la puerta del Bar Noviciado y nunca se me había ocurrido a entrar. Sitio cutre donde los haya, con una extensa carta de raciones donde lo que primero destaca son los precios (baratos baratos y más en los tiempos que corren). No es un sitio apto para escrupulosos ni para los que odian salir de los bares con olor a fritanga y humo de los cigarros de los demás. Es el típico bar del centro con sus clientes fijos y otros de paso, la mayoría jóvenes y universitarios, y con ese aire especial de los bares viejos que mantienen los camareros carismáticos, de esos que lo han visto ya todo en la vida. La plancha está permanentemente funcionando, los camareros sudando la gota gorda, y la gente venga a pedir botellines y tercios. Y oreja y oreja. Y qué oreja. Nunca he comido una oreja a la plancha igual.

Y lo mejor es que nunca he comido una ración de oreja por 3,90€. Cuelgo una foto de la carta porque merece la pena ver cosas como Pincho de Tortilla a 1,20€ o HaNburguesas desde 2.50€.
Oreja rica, pero hay que dejarse las finuras y remilgos en casa. No en vano se la conoce por la "oreja del guarro". Oreja famosa con página en Facebook.

¡Gracias Denis & Popy!


Bar Noviciado
C/San Bernardo 51 (esq. Noviciado)

15 abril 2010

Pulpería Airiños...para comer de tapas!!

En nuestro afán por ir descubriendo bares madrileños donde comer o cenar con un par de cañas, hemos conquistado un nuevo hito de la mano de nuestra amiga Paloma. En la Pulpería Airiños sirven como tapa una generosa media ración de patatas, gambitas, embutidos, fritanga, o lo que se tercie..., todo de calidad y sobre todo en cantidad. La caña de cerveza no existe, son "dobles" en copa, y lamentablemente no puedo indicar el precio puesto que fuimos invitados. Estuvimos cuatro personas y esto fue lo que cenamos:
  • Con la 1ª ronda, camarones, queso y taquitos de jamón. No hay foto decente lo siento, cuando me quise dar cuenta ya nos habíamos comido todo, pero os aseguro que por la media ración de camarones que nos pusieron quedó más que amortizada la visita a este bar.
  • Con la 2ª cerveza, patatas alioli y surtido de fritos (empanadillitas, pimientos de padrón y rollitos de jamón).
  • En la 3ª ronda, patatas fritas y chistorra.

Los camareros no son especialmente simpáticos pero sí muy eficientes. Es difícil ver bares gallegos en Madrid que sean pulperías por lo que tenemos que volver para probar el pulpo (según carta, ración 20€). Además teniendo en cuenta que es gallego, y tras un breve vistazo a la carta, el sitio promete mucho en cuanto a raciones.

Pulpería Airiños. C/Marqués de Corbera 60.- Tlf.91 404 76 59. Metro La Elipa (justo al ladito del ascensor)

11 abril 2010

El Día del Pastel


  En el pueblo es tradicional celebrar el Domingo de Resurrección, en compañía de familia y amigos, con una buena merienda en el campo. La fiesta en sí se conoce como el día del pastel, a pesar de que la mayoría de las veces “el pastel” (bien dulce en forma de pequeña empanada o salado parecido al hornazo) brilla por su ausencia y la fiesta se traspasa al Sábado Santo, ya que somos muchos los que debemos regresar a la ciudad el mismo domingo. En otros muchos pueblos de la comarca también se celebra algo parecido aunque con otra denominaciones. Por ejemplo en Mombeltrán (La Villa) se denomina Día de la Monda, ya que así llaman a su "pastel", y lo celebran el Lunes de Pascua.

Lo que está claro es que ya sea el día que sea, con pastel o sin él, el caso es celebrar la alegría de la Pascua en el campo, comiendo y con amigos. Eso sí, esos son los tres requisitos imprescindibles: 

1.- En el campo. Dadas las posibilidades de chaparrón que suele haber en Semana Santa, lo ideal es buscar un sitio donde poder estar bajo techo si el tiempo no acompaña. Si además somos tiquismiquis y queremos todas las comodidades, lo ideal es una finca con casilla acondicionada a tal efecto. 

Esto son vistas y lo demás tontería.
2.- Comiendo. Lo suyo es preparar algo juntos, si uno cocina los demás serán pinches, y lo típico (ya que como digo el pastel ha sido relegado) es un calderillo de patatas y carne a la parrilla.
Calderillo in progress.
El calderillo son las también denominadas patatas a lo pobre, con pimientos secos, patatas viejas, pimentón de La Vera (comarca vecina aunque ya en Cáceres) y ajo y perejil majaos. Nosotros solemos echar algunas que otra costilla adobada (previamente cocida) para dar sabor. Era la comida típica de pastores y como tal, el toque definitivo lo da el aroma de la chasca, siendo imprescindible elaborarlas al fuego de leña. Las costillas se pueden pre-cocer al fogón de butano mientras de enciende el fuego, y así ahorramos tiempo. 

3.- En compañía. Realmente, es lo importante. Bueno, eso y el vino de pitarra (con moderación por supuesto) que también ayuda a alegrar el espíritu.

¡Cómo me gustan estas tradiciones populares!

21 marzo 2010

Blog Experience 2010

El pasado martes tuve la suerte de ser convocada a la tercera edición de Blog Experience, organizado por Addoor para blogs gastronómicos. El evento tuvo lugar en la Accademia del Gusto gracias al patrocinio de Knorr y Rana, e inicialemtne se planteó como una reunión temática para blogueros. Creo que el resultado final superó las expectativas de todos los asistentes, ya que la reunión acabó como una fiesta, gracias a un generoso catering de aperitivos y vinos italianos y el entusiasmo de todos los presentes. La invitación me hizo mucha ilusión y la verdad es que la experiencia fue muy positiva.
Luciano Fasciolo

Aparte de poner caras a las cabezas pensantes de otros blogs que tantas veces hemos consultado, fue la primera vez que asistí a una clase magistral de cocina. Luciano Fasciolo, actual asesor gastronómico del restaurante italiano Marco & Diluca y New York Steak House ambos en el madrileño centro comercial La Gavia, compartió con nosotros tres recetas. Huyendo de tecnicismos, pero explicando con detalle términos culinarios utilizados en los entornos profesionales, Luciano nos ilustró con diversas técnicas y curiosidades que ha ido aprendiendo a lo largo de su carrera profesional, que le ha llevado por ejemplo a adentrarse en la cocina de Alberto Chicote en el restaurante madrileño NODO.

La clase magistral fue todo un guiño a la fusión en la cocina, combinando técnicas italianas y argentinas con ingredientes asiáticos y españoles. Como entrante involtini de pimientos rojos asados acompañados de ensalada de rúcula, pera y aceites aromáticos; como primer plato risotto de setas y trufa con cecina servido con crostini de focaccia y grana padano; y de segundo plato spezzatino de ternera sobre polenta a la plancha y croquantier de zanahoria.
Involtini y ensalada en primer plano, risotto a la izquierda.
Derecha y fondo, dos maneras de presentar el spezzatino.
Involtini de pimientos rojos asados con queso fontina y anchoas.
Espectacular el sabor de los "paquetitos" de pimiento asado, y sorprendente la textura de la lonchita fina de cecina de León en el risotto. Esa textura fue la culpable de que no estuviera muy atenta a la explicación de la receta de estofado (spezzatino), que también estaba delicioso.

La clase estuvo genial, y el poder degustar los platos también, pero lo mejor de todo fue el poder charlar con otras personas que comparten tu afición y que también escriben sobre ello.  Velocidad Cuchara, Cocina con Encanto, Celina Catering, Recetas de Rechupete, Estoy hecho un cocinillas o Locos por la cocina fueron algunos de los blogs invitados. Lo más oído durante el aperitivo fue la pregunta ¿cuál es tu blog?.

15 marzo 2010

Entre tapa y tapa (Vol.7)...Dando gusto al paladar

El otro día estando con unos amigos surgió una conversación de lo más interesante acerca de lo que disfrutamos los españoles en los bares, y la cantidad de gente que sigue quedando de cañas y cenando fuera a pesar de la crisis. La verdad es que es algo tan arraigado en nuestra sociedad que casi no concebimos nuestro ocio sin tapeo o cena fuera. Reconozco que mi forma de ver el asunto en un tanto particular. Los más cercanos siempre dicen que no tengo remedio, que “no puedo dejar de ser empollona ni en los bares” y que estoy buscando siempre razonamientos imposibles a las cosas. No sé que consecuencias podría haber tenido la siguiente reflexión entonces, pero bueno, es lo que pienso.
Cuando doy gusto al paladar se pone en marcha un mecanismo en mi cabeza que me permite enlazar cualquier detalle con ideas culturares y sociales. Puede sonar raro pero no puedo evitarlo. Es como si aflorase otra perspectiva para disfrutar de lo gastronómico, que dota del mismo atractivo al chato de tinto del bar más kitsch del barrio (esos donde no cesa nunca el soniquete de las tragaperras y hay cabezas de gambas en el suelo), o a la más innovadora de las tapas del lounge-bar que han abierto en la esquina. La cocina es reflejo de unos “modos” asentados en lo cotidiano, entendiendo “modos” en sentido amplio como un conjunto de factores condicionales y externos que son reflejo de la evolución de la misma necesidad física de alimentarnos (reponer energía), que pasa por la obligatoria adaptación del hombre al medio (comer lo que la naturaleza me da en este sitio concreto y que me permite vivir en donde vivo), al Arte de disfrutar con los cinco sentidos (que necesariamente se nutre de factores sociales y culturales).
Disfrutar comiendo yo creo que siempre se disfruta, aunque sólo sea por el placer de saciar el apetito y calmar esa necesidad física, pero ¿no es algo incongruente pensar en ARTE cuando hay personas que no cubren esas necesidades nutricionales básicas? Sin lugar a dudas la profesionalización de la cocina, las nuevas técnicas, la vanguardia en la elaboración y presentación de los alimentos es un lujo de los países ricos, y muy pocas veces somos conscientes de ello.
Si la cocina es una buena vía para conocer a un pueblo, su entorno, costumbres y trayectoria histórica, debemos sentirnos muy afortunados de lo que nuestra cultura culinaria significa.

Foto de ayudarycuidar.com

25 febrero 2010

Chaulafán...lo que viene siendo "arroz chino a la ecuatoriana"

Menudo descubrimiento el del otro día. La de veces que he pasado por la puerta de Cumbres Ecuatorianas y, la verdad, nunca se me habría ocurrido entrar si mis compis de trabajo no me hubieran hablado de su famoso “Arroz Chaulafán”.
Reconozco que he tenido que investigar un poco sobre este plato, porque la cocina ecuatoriana es algo completamente desconocido para mí, pero lo que he averiguado me ha resultado realmente curioso. Este plato de arroz se conoce también en la cocina ecuatoriana como chaufán, y en Perú como arroz chaufa, y es fruto del mestizaje culinario entre China y Ecuador. Su origen se encuentra en la comunidad china que se asentó en Sudamérica a principios del siglo pasado, y realmente lo podríamos definir como “Arroz chino frito al estilo ecuatoriano”.

Llamativo, por lo menos, me resulta el poder encontrar este plato en Madrid, en un restaurante ecuatoriano donde los camareros van con chaleco. O no, pues lo cierto es que tanto en Perú como en Ecuador esta receta ha traspasado los umbrales de los restaurantes chinos (o “chifas” como se denominan en estos países), convirtiéndose en “indispensable” en todo tipo de reuniones familiares, y de presencia obligada en la carta de todo tipo de restaurantes y casas de comidas locales. Ya sólo con esto, y sin haber probado nada más de su carta, se puede decir que en Cumbres Ecuatorianas podemos encontrar la auténtica cocina ecuatoriana.
En cuanto al plato, la receta es variable en cuanto a ingredientes y elaboración, si bien se pueden señalar como ingredientes básicos el arroz, algo de carne, huevo o tortilla, verduras y salsa de soja. Como es lógico el resultado final del plato va a depender en gran medida del toque del cocinero que lo prepare y de la calidad de los ingredientes.

En Cumbres Ecuatorianas lo hacen muy rico siendo además la ración bastante generosa, perfecta para dos personas, y un perfecto plato único. Para darle un toque más auténtico una buena idea es pedir de acompañamiento salsa de ají o salsa picante ecuatoriana, aunque con el toque del cilantro picado ya vamos a encontrar una considerable diferencia respecto del arroz chino.
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ACTUALIZACIÓN 2011:
Cumbres Ecuatorianas
ha cerrado sus puertas y en el mismo local han abierto un bar-restaurante de cocina española.
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Agradecimientos especiales para Elena, Paloma (fotógrafa oficial) y Sonia (aunque no estabas nos acordamos de ti!!)

16 febrero 2010

Las bravas del ARIAS: DE LAS MEJORES SALSAS DE MADRID

Una de mis máximas para el fin de semana es aprovechar a tope el sábado, y esto incluye descubrir algún bar nuevo. La verdad que pocas veces ha salido tan redonda la cosa como el sábado pasado.
A primera hora de la tarde disfruté de lo lindo en uno de los eventos frikis que parece se está consolidando en la capital, el Japan Weekend. La verdad es que a Madrid le queda bastante que recorrer todavía respecto a eventos “japonoides” de este tipo, pero pensar que esta ha sido la segunda edición y que ha tenido una respuesta pasmosa por parte del público, es algo que demuestra que a los madrileños nos gusta hacer cosas diferentes. Eché en falta la participación de algún colectivo japonés (pensar en la colaboración de la embajada es apuntar muy alto) que diera una orientación diferente al evento, más hacia la cultura nipona o al turismo. En este sentido las conferencias por parte de PortalJapon.com se quedaron cortas, y el evento fue más un mercadillo temático sobre cómic que otra cosa. A pesar de ello mereció mucho la pena ir y me resultó muy divertido.
Después de varias vueltas completas al recinto, y tras advertir mi acompañante que ya habíamos invertido casi tres horas, me entraron unas “ganas tremedas de cañas”. Aunque en el pabellón había cafetería, los efluvios constantes a sopa de sobre que salían de vasos humeantes de noodles instantáneos portados por centenares de personas, llegaron a saturarme de tal manera que propuse parar en cualquier bar camino del metro.
Y apostamos por el primero que vimos con sitio en barra, en el número 134 del Paseo de Extremadura: El Bar Arias. Al pedir las dos cañas el señor puso de tapa un mini-plato de patatas bravas…y madre mía ¡qué salsa! Nos acabamos las cañas con ansia para poder pedir dos más y una ración entera, y al pedirla el camarero sonrió. -Este hombre tiene un máster en “La Tapa como estrategia de marketing”- pensé. Deberían aprender todos los camareros ariscos y dueños insulsos que regentan tantos y tantos bares. La ración en conjunto tampoco fue para tirar cohetes: plato pequeño, patatas recalentadas en el microondas e índice bravas a ras (4€). Pero la salsa lo compensa todo. Me atrevo a decir que es una de las mejores salsas de Madrid, entendiendo “salsa brava” en sentido estricto, que en esto de las bravas hay mucho intrusismo (que si keptuch, que si salsas de Makro). Desde luego que no sólo han seguido la receta original, sino que la han mejorado.
Por lo demás el Arias es el típico bar de barrio, pero asturiano (el acento del barman y la atención de la clientela al partido del Sporting lo delatan).
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Bar Arias: Pº de Extremadura 134, Madrid.

27 enero 2010

GASTROFESTIVAL & DEGUSTA TAPAS



El Ayuntamiento de Madrid y la organización Madrid Fusión han organizado un GASTROFESTIVAL en la capital para acercar el espíritu del prestigioso congreso al público en general.
Exposiciones, degustaciones gourmet, ofertas especiales en restaurantes de lujo (menús desde 25€) y jornadas de degustación de tapas (botellín mahou+pincho por 3€) son algunas de las propuestas.

21 enero 2010

Vámonos de hamburguesas!!

Curiosa la cantidad de hamburgueserías fashion que están proliferando últimamente en Madrid. Están de moda las hamburguesas de calidad y las hamburgueserías bonitas. Quizás el pistoletazo de salida de este nuevo concepto de fast food, con buena materia prima en un local de estudiada decoración, vino (por lo menos en Madrid) de la mano de F.Adriá y NH con Fast Good (la verdad no entiendo como todavía no he escrito nada al respecto porque soy fan reconocida de sus hamburguesas y paninis). El caso es que el concepto ha triunfado, y en el último año se han abierto multitud de locales que están borrando la idea que los españoles tenemos sobre las hamburguesas.
Y aquí estoy yo… ¡dispuesta ha comentarte mi experiencia en estos nuevos sitios!
PEGGY SUE’S. Tiene varios locales en Madrid, el que yo conozco es el de la C/Amaniel. La decoración es sorprendente… ¡sensación total de ser un personaje de Grease! El poder elegir canciones (al módico precio de 0.20€) en el jukebox de las mesas tiene su puntito. De la carta me sorprendieron su pink lemonade y el pastel de zanahoria. De acompañamiento, o side orders, imprescindibles los fingers de pollo, caseros y muy crujientes, y con salsa de mostaza y miel. Respecto a las hamburguesas (desde 6,35€), son pequeñas de diámetro pero con filete de carne grueso, jugoso y de buen sabor. El pan no es el habitual de supermercado, es de elaboración propia cuyo el ingrediente secreto al parecer es un chorrito de cerveza Guiness.
A pesar de que el local es minúsculo y que la plancha caldea bastante el ambiente (recomendable declinar cualquier invitación por parte del camarero para tomar asiento en la zona de la barra más cercana), el sitio es bastante original, incluso dentro de su escueta carta (3 tipos de hamburguesa) y aún sabiendo de antemano lo que podemos encontrar en este tipo de locales: el típico postre (brownie) y la típica alternativa a las hamburguesas (hot dog). Otro detalle a su favor es que si el local está todo completo, se puede reservar y dejar el número del móvil y ellos te avisan cuando hay mesa disponible.
HOUSE BURGUER BAR. C/Andrés Mellado. Su estilo es totalmente diferente: local más amplio, con mesas muy juntas, decorado en tonos rojos y grafittis. Más variedad en carta (13 tipos de hamburguesas, varias ensaladas, hot dogs) y hamburguesas servidas estilo “plato combinado”: con patatas zig-zag fritas en aceite de oliva y ensalada de col. Las hamburguesas (la básica, Natural Burguer, por menos de 5€) son de diámetro más grandes que las de Peggy, el filete de carne algo más fino, algo seco y con fuerte sabor. El panecillo tampoco es el típico de supermercado, pero es más blanco y menos consistente que el de Peggy Sue’s, y sobre todo más grande que el filete de carne (lo que implica que todo el mundo se deja pan, porque sin chicha no es lo mismo). Yo he probado la FrenchBurguer (5,80€) con queso camembert, y la BaconBurguer (5,60€).
Cenar aquí sale más económico que en Peggy Sue’s pero las hamburguesas no están a su altura.
Es el típico sitio para “cenar aquí mismo” y gastar poco dinero. A su favor, la variedad de hamburguesas (alguna con ingredientes sorprendentes como foie, rulo de cabra o huevo revuelto) y que no hay que pedir complementos puesto que las hamburguesas ya vienen acompañadas.

06 enero 2010

Roscón y ...Felices Reyes!!

Foto del escaparate de la Pastelería LORENA (C/Conde de Peñalver 78-Madrid) tomada ayer por la tarde...cuando ya no había casi cola.

Lo que disfruto observando a la gente que hace cola en las pastelerías para comprar roscón.
Sólo es comparable con la gente que espera durante horas en las puertas de las míticas administraciones de lotería. La diferencia es que con el roscón la gente no se la juega, va sobre seguro y no hay suerte que valga, sólo faltaba que el roscón saliera duro o insípido. Por eso la cantidad de gente esperando es directamente proporcional a la calidad del roscón. La culpa es del embriagador olor a azúcar y agua de azahar que hay en cada barrio...¿quién se resiste?
[Pincha aquí si quieres conocer algunos de los mejores Roscones de Madrid].

08 diciembre 2009

El Montañés...vinos así en un sitio como este!

Cuando yo era pequeña mis padres solían quedar mucho a comer en Fuencarral pueblo, en una zona de mesones que se aglutinaban justo en la carretera principal, donde la especialidad era el conejo al ajillo y en general la cocina castellana. Recuerdo especialmente haber ido en varias ocasiones a Casa Felipe, recuerdo asentado tal vez en mi memoria gracias al juego de jarritas de barro (de esas típicas de mesón) que tenemos en la cocina, que seguro fue obsequio de la casa en alguna de aquellas gestas familiares.
El otro día, ya por cercanía ya por nostalgia, me dejé caer por este barrio. Aparcamos la moto en la C/ Ntra. Sra. de Valverde justo en frente de Casa Felipe (que está en el nº 101). Y el sitio ha cambiado mucho, por lo menos por fuera. Yo lo recordaba más bien rústico y lo vi bastante moderno en su decoración.
A pie recorrimos la calle/carretera principal y callejeando un poco llegamos hasta el ayuntamiento. Sus casas bajas y comercios antiguos mantienen intacto su aroma a pueblo, algo curioso teniendo en cuenta su cercanía con el nuevo símbolo de modernidad de Madrid, las cuatro torres o CTBA. Algo también chocante si pensamos en el humilde origen de este pueblo, según dicen una fuente donde paraban arrieros y carros a repostar, que dignifica aún más este barrio, clave del distrito más grande de Madrid.

El descubrimiento del día fue un bar de estos antiguos, mítico en Fuencarral, situado en el número 10 de la C/ Ntra. Sra. de Valverde casi en frente del ayuntamiento. Se trata de El Montañés, con una inmensa barra en forma de "U" y amplia carta de raciones y vinos, fundado al parecer por Matilde y Jorge en el año de la tos (según reza el poema expuesto en una de las columnas del local). El local pudiera resultar a la vez rancio, cutre, original, kitsch o ecléctico según cada uno. Llama la atención la multitud de láminas de temática dispar, folios enmarcados o pegados con celo en el espejo, donde pueden leerse refranes o frases sabias del estilo "la persona que más vacaciones necesita es la que acaba de terminarlas".
Pero nada me distrae de la asombrosa carta de vinos escrita a tiza en la pizarra que hay detrás de la barra, y que he visualizado nada más entrar...
  • Lan Crianza, Protos cosecha, Viña Alcorta, Marqués de Cáceres, Viña Pomal, Cune crianza, Paternina, Viña Real... 3€ la copa.
  • Rioja cosecha, Ribera, Barbadillo y Rueda... por 1,7€ la copa.
Protos y Lan en un bar así, la verdad esto sí es una sorpresa, casi sin querer me viene a la mente esa conocida canción de Burning "Qué hace una chica como tú en un sitio como este". Tarareo la canción y visualizo en barra unas empanadillas caseras de estas que quitan el sentío nada más mirarlas. He aquí la segunda sorpresa, caseras y deliciosas de queso y atún (1€/u):Después de la empanadilla lo pienso mejor. El vino bueno me sabe más rico en estos bares. ¿Por qué asociamos "vino bueno local bonito"? Estos bares están en peligro de extinción, en la mayoría de los casos cierran para siempre cuando se jubila el dueño. Se pierde su esencia aún cuando lo reabre el nuevo, porque la tendencia es el wengué y los aires minimalistas, o el wi-fi y lo vintage. ¿Qué nos están metiendo en la cabeza?
Casa Felipe lo vi muy modernito, no sé si me atreveré a volver.

28 noviembre 2009

Entre tapa y tapa (Vol.6)...experimentos en la cocina!

Cierta persona que ha estado en Milán me ha traido Polenta para que experimente en la cocina. Buscando recetas fáciles que me sirvieran de "primer acercamiento" a esta harina/sémola de maiz, encontré en el Cocinero Fiel una idea genial para acompañar a otros platos. La verdad es que el resultado ha sido sorprendente aún sin seguir la receta al pie de la letra.

1.- Se pone a hervir agua con sal. Se vierte la polenta en la proporción indicada en el envase, de manera que quede con textura de "puré de patata espeso". Se apaga el fuego y se echa parmesano rallado para dar saborcillo a la masa.2.- Se extiende la masa en un recipiente (yo escogí uno tipo "tupper" de forma rectangular que forré con papel de horno para después facilitar el desmolde), y se deja enfriar.
3.- Cuando la masa está fría y ha endurecido un poco, se pone a calentar aceite (en casa utilizamos el del pueblo, oliva virgen extra y de excelente calidad) y se corta la masa tipo "fries". Cuando el aceite está bien caliente se fríen las tiras y se ponen a escurrir en papel de cocina. El resultado son una especie de patatas fritas, tiernísimas por dentro, cuyo sabor recuerda a los snacks de maíz.
En la propia web de Polenta Valsugana vienen unas cuantas ideas en castellano ordenas por estaciones del año. Seguiré investigando!!
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21 noviembre 2009

Tapas con Pilsner Urquell


Los días 19-20-21 y 26-27-28 de noviembre, en varios locales de MADRID y BARCELONA por cada cerveza Pilsner Urquell una Tapa D.O GRATIS.

23 octubre 2009

Toritos no, BraviTos ...pero olé y olé

Hasta ahora este era uno de mis lugares secretos.
Se trata de la Bodega Cañizares (C/de Santa Rita, entre el gimnasio y la perfumería que hace esquina con Clara del Rey), un local minúsculo todo pasillo y barra, que pasaría desapercebido si no fuera por las personas que, botellín en mano, se agrupan en su puerta. Y es que para lo pequeño que es el local es asombroso la variedad de pinchos y tapas que ofertan. Y claro, todo está tan bueno y es un sitio tan auténtico, tan "castizo", que la gente va aunque no pueda entrar.
Destaca que ponen buena tapa con la consumisión (deliciosos los mejillones en salsa), que incluso reponen si cocina se retrasa en preparar tu pedido. Pero sobre todo destaca la carta de raciones (muy bueno el pollo al cava 6,50€, y los hongos con jamón en salsa 6€), los pinchos especiales, y los BRAVITOS.
Lo suyo es ir a botellines y a bravitos, y dependiendo del antojo del momento elegir entre los bravitos "normales" (entorno a 2€) o "especiales". Estos últimos son un poco más elaborados y un pelín más caros que los primeros, pero apetecibles sólo con nombrarlos: Lomo de orza con pimiento asado, Rabo de toro con salsa caramelizada, Sobrasada ibérica con brie y miel...(2,75€). Si se va al Cañi y se va con hambre, yo recomiendo la Verbena de Bravitos (17€ ideal para dos personas), es decir un surtido de los bravitos normales que sirven en tres tandas -que no en tres vuelcos-, de manera que hasta que no terminas un plato no te ponen el siguiente.
1ª ronda: mejillones en escabeche, boquerones en vinagre con picadillo de tomate y matrimonio (anchoca+boquerón) con tomate:

2ª ronda: cabrales, ventresca con pimineto asado, bonito con morrón:

3ª ronda: jamón ibéico con tomate, paté de pato, y chorizo ibérico:

Cuando voy al Cañi siempre recuerdo con guasa cómo lo descubrí, o mejor dicho cómo "me lo descubrieron"... todo fue gracias a cierta persona que estuvo apuntada en el gimnasio de al lado y que para recuperarse del esfuerzo físico tiraba de botellines y bravitos. Menos mal que cambió de gimnasio, y lo de los bravitos es ahora algo ocasional.

11 octubre 2009

Gobolem: Tapas de calidad

Cuando uno quiere cambiar un poco el chip y alejarse del olor a fritanguilla de los bares de barrio, lo mejor es acercarse a tomar algo a un bar donde los camareros lleven corbata y sirvan con la consumición tapas de calidad.
Mi último descubrimiento, Gobolem, y es que en pocos sitios ponen una ración de mejillones al vapor cuando pides cinco cañas, o una "mini tabla de quesos" al pedir un vino...
En carta hay tapas de Judiones de la granja, Ajo arriero o Callos a la madrileña, todas entorno a 7-8€. La única pega es que la calidad se paga, en euros y en apreturas.